¿ Existe la fibromialgia ?

El Reumatólogo, en su actividad profesional, ve con mucha frecuencia un cuadro muy característico. El paciente, casi siempre mujer, acude por dolor generalizado en todo el cuerpo, en muchas ocasiones desde hace bastantes años, de carácter intenso y que le limita de forma significativa sus actividades diarias, tanto personales como laborales. Además presenta cansancio acusado y otros síntomas como mareos, hormigueos en las manos, síntomas digestivos y urinarios. Habitualmente la paciente ha recorrido un gran número de consultas médicas, siendo los estudios radiológicos y analíticos normales o con hallazgos escasos, en relación con la intensidad de su sintomatología.

Esta entidad se le ha dado el nombre de Fibromialgia, y su sintomatología se repite de un paciente a otro, con muy pocas variaciones, independientemente del lugar o País. Dada la existencia de este cuadro tan característico y tan frecuente, hoy en día no es posible plantear la duda sobre su existencia, y el debate que se plantea gira en torno al origen de sus síntomas.

La controversia sobre el origen de los síntomas en la Fibromialgia, viene dada por la ausencia de alteraciones radiológicas y analíticas en los pacientes. Durante muchos años se han buscado datos de inflamación en los músculos y articulaciones, sin encontrar ninguna alteración. Finalmente, y al no encontrar nada, se encuadró la enfermedad como de origen funcional o psicosomático.

Los conceptos de Enfermedad psicosomática y de somatización fueron introducidos a principios del siglo XX por Freud, y hacen referencia a que determinados síntomas físicos tienen un origen mental. Así, en estas enfermedades, no existiría una alteración en ninguna estructura orgánica y el problema estaría en la mente del paciente. Este ha sido el concepto, que se ha tenido de la Fibromialgia durante mucho tiempo.

Sin embargo esta visión de la enfermedad, ha cambiado radicalmente en los últimos años. La investigación científica ha demostrado que los pacientes con Fibromialgia tienen alteraciones orgánicas a distintos niveles. Las más importantes son:

Todos estos hallazgos han cambiado, en los últimos años, el concepto que se tiene de la enfermedad, pasando de ser considerada una enfermedad Psicosomática, que precisaría un tratamiento psicológico, al de una enfermedad orgánica, en la cual se deben buscar soluciones que corrijan las alteraciones encontradas.

En resumen hoy se puede afirmar que la Fibromialgia es una enfermedad orgánica y que no es una enfermedad mental.

Dr. Miguel Angel Hernández Collados
Reumatologo