La Artrosis (I)

La artrosis es una enfermedad que afecta a las articulaciones. Ocasiona síntomas como dolor, rigidez articular, deformidad e impotencia funcional. Es una enfermedad que se relaciona con la edad y es frecuente encontrarla por encima de los 50 años. Tiene una predisposición familiar y también se relaciona con lesiones previas de la articulación, como puede ser un traumatismo, una infección o una deformidad.

La lesión inicial en la artrosis se localiza en el cartilago articular. El cartílago recubre los extremos de las articulaciones, tiene un aspecto blanquecino y su misión es favorecer un movimiento suave. Además amortigua y distribuye el peso del cuerpo.
Alteraciones en la artrosis

Fig 1. Alteraciones en la artrosis

En la artrosis, el cartílago pierde sus propiedades y se vuelve más rígido, produciéndose fisuras y una disminución progresiva de su grosor. Llega un momento que éste, desaparece en algunas zonas de la articulación (Fig 1), lo que da lugar a roce entre los huesos, dolor y deformación. En fases posteriores también se afecta el hueso que sostiene el cartílago, formándose ostefitos, que son excrecencias óseas, que se forman en el margen de la articulación (Fig 2). Todo este proceso ocurre de forma lenta durante varios años.

Artrosis de rodilla

Fig 2. Artrosis de rodilla

La artrosis no hay que confundirla con la Artritis, que es un proceso donde predomina la inflamación y puede ocasionar destrucción de la articulación en poco tiempo. Tampoco hay que confundirla con la Osteoporosis, que es una enfermedad en la que el hueso se hacen poco consistente, ocasionando fracturas óseas.

Las localizaciones más frecuentes de la artrosis son las rodillas, caderas, manos, pies y columna (Fig 3).

Localizaciones de artrosis

Fig 3. Localizaciones de la artrosis

El diagnostico de la Artrosis se realiza mediante la Historia Clínica, la exploración física y la realización de exploraciones complementarias, como son las radiografías (Fig 4).

Radiografía de rodillas

Fig 4. Radiografía de rodillas

Una vez diagnosticada, es importante realizar un tratamiento encaminado a conservar y mejorar la movilidad de la articulación, preservar el cartilago y aliviar el dolor. Para ello se utilizarán medidas que incluyen ejercicios articulares, medicación para el alivio del dolor, medicación para enlentecer el deterioro del cartilago e infiltraciones locales con antiinflamtorios y Acido Hialurónico. La segunda parte de este artículo se dedicará a revisar el tratamiento de la Artrosis.

Dr. M.A. Hernández Collados
Reumatologo