¿ Que es la Artritis Reumatoide ?

La artritis reumatoide es una enfermedad crónica, que se caracteriza por inflamación de las articulaciones. Afecta a pequeñas y grandes articulaciones (manos, pies, hombros, codos, caderas, rodillas y tobillos). Los síntomas que ocasiona son dolor en las articulaciones afectadas, tumefacción y en fases más avanzadas deformidad y destrucción articular. Cuando comienza la enfermedad estos síntomas pueden ser muy sutiles y puede ser difícil realizar el diagnostico. En general hay que valorar esta enfermedad ante la presencia de dolor o tumefacción articular, de comienzo reciente y sobre todo si afecta a carpos, metacarpofalangicas o metatarsofalangicas. En ocasiones la enfermedad puede afectar a otros órganos como los ojos, la piel o el pulmón.

Manos de un paciente con artritis reumatoide

Fig 1. Inflamación y deformidad en las articulaciones mecarpofalángicas

Su prevalencia en España se estima en un 0,5% de la población, afectando a unas 150.000 personas. Afecta con más frecuencia a la mujer y pude aparecer a cualquier edad.

Para realizar el diagnostico, es conveniente la consulta al Reumatólogo. Se establece mediante los síntomas y signos clínicos, apoyado con analítica, radiología y otras exploraciones complementarias, como la ecografía musculoesquelética.

La causa que inicia la enfermedad no se conoce, pero se sabe que existe una alteración del sistema inmune, que confunde los tejidos normales de las articulaciones, con estructuras extrañas a las que intenta destruir.

El pronostico de la artritis reumatoide varia considerablemente de un paciente a otro. Es importante para mejorar el pronostico iniciar el tratamiento lo más temprano posible, una vez diagnosticada la enfermedad.

El tratamiento más importante de la artritis reumatoide son los fármacos, con los que se busca remitir o “dormir” la enfermedad. Habitualmente se utiliza como tratamiento inicial el Metotrexato, que controla la enfermedad en un número importante de pacientes. En caso de una respuesta insuficiente o la presencia de efectos secundarios, pueden utilizarse otros medicamentos como la Leflunomida, la Salazopyrina o los Antipaludicos. En los casos más rebeldes, puede utilizarse la terapia biológica, que se dirige contra estructuras moleculares especificas y que ha supuesto un cambio importante en las expectativas de tratamiento, en los casos de artritis reumatoide grave y refractaria. Actualmente se esta utilizando en este grupo el Adalimumab, Etanercept e Infliximab.Es importante también, sobre todo una vez controlada la actividad de la enfermedad, realizar un programa de ejercicios para mantener el movimiento articular.

Por último hay que decir que el conocimiento actual de los procesos implicados en la inflamación esta abriendo nuevas expectativas terapéuticas, que se van a ir incorporando en los próximos años.

Dr. Miguel Angel Hernández Collados
REUMATOLOGO